La credibilidad es el único capital que un medio no puede pedir prestado. Estos son los principios que gobiernan cada historia que publicamos en El Regente, y el compromiso que asumimos con quien nos lee.
Independencia editorial
Ningún anunciante, fuente, funcionario o accionista decide qué se publica en esta redacción. La línea editorial responde únicamente al criterio periodístico del equipo. El contenido pagado se identifica siempre como tal y nunca se mezcla con la cobertura informativa.
Verificación de fuentes
- Toda información publicada se contrasta con al menos dos fuentes independientes, salvo cuando el propio documento o registro público sea la fuente primaria.
- Las fuentes anónimas se usan solo cuando la seguridad de la persona lo exige o el interés público es inequívoco, y siempre bajo el conocimiento y respaldo de la editora o el editor a cargo.
- Damos siempre la oportunidad de responder a cualquier persona o institución señalada en una investigación antes de su publicación.
Corrección y transparencia
Nos equivocamos como cualquier redacción humana. Cuando ocurre, lo corregimos de forma visible, no silenciosa: toda corrección relevante se señala al pie de la nota original con la fecha y el cambio realizado. No borramos errores, los enmendamos a la vista de todos.
Conflictos de interés
Cualquier miembro del equipo con un vínculo personal, familiar o financiero relevante con el tema de una historia se aparta de su cobertura. Este mismo criterio aplica a colaboradores externos y columnistas de opinión.
Trato a las fuentes y a los afectados
Investigar el poder no es sinónimo de hacer daño gratuito. Evitamos exponer datos personales sin relevancia informativa, cuidamos especialmente la cobertura sobre menores de edad y víctimas, y aplicamos el mismo rigor a toda persona señalada, sin importar su afiliación política.
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